Antes de contaros mi experiencia personal, vamos con la teoría: los ovocitos se extraen mediante punción de los ovarios y aspiración de los folículos, mientras van controlando por ecografía y por vía vaginal. Esta intervención es realizada habitualmente en régimen ambulatorio y requiere anestesia y observación posterior. Los óvulos obtenidos se separan y clasifican en el laboratorio. El número de óvulos que se extraen en cada punción, su madurez y calidad depende de la respuesta de cada mujer al tratamiento hormonal por lo que no pueden asegurarte nada con antelación. De hecho, en algunos casos puede hasta ser necesario realizar varias estimulaciones ováricas para acumular un número suficiente de ovocitos.

Y ahora os cuento cómo fue mi experiencia personal: El día de la punción, me desperté algo nerviosa pero sobre todo muy emocionada y con mucha ilusión. Estaba luchando por mi sueño y haciéndolo por mi sola, y eso me hacía sentirme también muy bien. Me acompañó ese día una gran amiga que es como mi hermana mayor. Es necesario que vayas con alguien para que esté contigo en la reanimación.
Lo recuerdo todo muy rápido: me pasaron al quirófano y me pusieron una vía para la anestesia mientras empezaban a hacerme una ecografía, todo el personal muy amable la verdad. A partir de ahí, todo borroso y ya me desperté en la habitación de reanimación con mi amiga, un poco adormilada pero muy bien, sin molestias. Enseguida me vestí y nos fuimos a desayunar a una cafetería al lado de la clínica.
Cuál fue mi sorpresa cuando mientras estaba desayunado, mi amiga me enseñó un vídeo que me había hecho en la sala de reanimación. Estaba como drogadísima, riéndome y llorando y diciendo que algún día sería mamá y que la quería mucho. Me impactó porque a mi me parecía que me había despertado justo cuando ya me vestí y nos fuimos, pero claro, antes tuve un proceso para ir despertando. La verdad es que es un vídeo que me parece muy tierno y que he visualizado varias veces a lo largo de los años para no olvidar el origen de todo y no tirar la toalla por llegar a la meta que me propuse con tanta ilusión.
Ese mismo día me llamaron para decirme que habían conseguido extraer y congelar 21 ovocitos de buena calidad. ¡21! Me parecía increíble. ¡Casi para dos equipos de fútbol! Me sentí muy feliz. Fuimos hasta mi casa, le dije a mi amiga que me encontraba genial así que no hacia falta que se quedase y que me iba a echar a dormir. Yo te recomiendo que ese primer día si que estés acompañada, porque recuerdo que cuando me levanté me costaba un montón caminar y tenía molestias, pero en 24 horas estaba como nueva. Había dado un gran paso!!!
¿Alguna de vosotras ha congelado óvulos? ¿Cuál ha sido vuestra experiencia? ¿lo recomendais?